NOTAS HISTÓRICAS SOBRE EL PUEBLO DE BINISSALEM
En Binissalem, es fácil encontrar restos de la época talayótica, romana e islámica. De la primera época, encontramos restos de la era de Can Cabrit, Can Macià y el Claper dels Moros; y de la tercera queda la zona de Robines, antiguo centro de poder local.
El nombre del pueblo, Binissalem, que, según los lingüistas, puede derivar bien de Banu Ssálam (hijos de la paz) , o bien de Banu Ssálim (hijos de Ssálim).
También, son testigos de esta época sus pozos y canales (reflejados en la toponimia local).
De una época más adelantada hablamos de finales del siglo XVIII y principios del XIX, hay en Binissalem, edificios que han consolidado el pueblo como conjunto histórico-artístico (1983).
Son el reflejo de una época de prosperidad económica que permitió la construcción de edificios muy importantes (Can Marc, Can Beltran, Can Garover, Ca n´Antic, Can Novell, Can Corneta, Can Tiró de ses bolles- fachada de estilo manierista-, Can Ferrer, Can Gelabert-que tiene salas decoradas con frescos de estilo pompeyano, Can Sabater, Ca n’Enric Sureda ,...); todos estos edificios conviven con otros más modernos que rompen, en cierto modo, el estilo arquitectónico del pueblo, aunque sean reflejo de otra época de prosperidad económica.
Sin lugar a dudas, el edificio que destaca sobre todo el resto por su altura y belleza, es la Iglesia de Ntra. Sra. de Robines, construida con piedra del pueblo.
Con respecto a la literatura, Binissalem tiene dos escritores muy reconocidos: Llorenç Villalonga y Llorenç Moyà que reflejaron en sus obras, la vida y la gente de Binissalem.
Finalmente, cabe destacar un rasgo lingüístico característico del pueblo de Binissalem (que comparte con otros pueblos como Lloseta y Alaró) la e abierta en lugar de la e neutra tónica y que da a sus habitantes una manera de hablar muy particular.
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