El pasado domingo 24 de septiembre celebramos el Domingo de la Fiesta des Vermar, el último día de fiestas, pero su origen.
Como es habitual y siguiendo un estricto protocolo las «Vermadores» y «Vermadors» se concentraron delante de Ca Ses Bieles, junto con su familia, el Tall de Vermadors y los Xeremiers de Binissalem.
De allí, con el repique de las campanas que indicaba que era fiesta grande, fueron hacia el ayuntamiento donde les esperaban las autoridades. Subieron hacia la iglesia, junto con los gigantes de Binissalem, donde el obispo de Mallorca ofició la misa. Durante la misa la Coral Parroquial y el Tall de Vermadors participaron.
Seguidamente, en los Vasos, se celebró la ceremonia de la ofrenda del mosto novel en Santa Maria de Robines. Nofre Pasqual presentó el acto acompañado por Alícia Serra quien lo interpretó en lengua de signos. Bailaron los gigantes y los «Vermadors», puesto el cassot, pisaron la uva de la que brolló el mosto novel. Hicieron la ofrenda con la interpretación de Maria Cànoves de “Binissalem piedra viva”. El Tall de Vermadors no podía faltar en su cita más importante del año. Intervención del presidente del Parlamento, Sr. Gabriel A. Le Senne, intervención del alcalde, Sr. Víctor Martí y final con el canto de «La Balanguera», con la interpretación, otra vez, de Maria Cànoves.
De Vermada a Vermada, ¡así vivimos en Binissalem!
























